domingo, octubre 21, 2007

Rechazan a Rolando Caballero en Pinola



En el municipio de Las Rosas la discusión de quiénes integrarán el gabinete municipal está al rojo vivo, sobre todo por la posibilidad de que Rolando Caballero, aún Director de Obras Públicas en el municipio de Socoltenango, repita en el cargo, pero en el municipio de Pinola.

No lo quieren.

Chemingo es categórico: "no debe ser Rolando el responsable de las obras en Las Rosas, habría mucha corrupción".

Y agrega: "Un corrupto, por regla general, va a seguir siendo corrupto".

Aunque acota: "A menos que sea la excepción".

Es decir, a menos que "sólo haya sido corrupto durante un tiempo".

Pero, ¿qué podría cambiarle a una persona su código de ética? ¿La religión? ¿Volver a nacer? Parece que ni una ni otra cosa ha ocurrido en el caso de Caballero.

Tampoco sé qué pasó en el caso de la obra pública en Socoltenango. Lo único que llegó a mis oídos fue que había un adeudo de este funcionario a una constructora de Las Margaritas. Luego de eso nada sé.

Tampoco sabía nada de otro robo denunciado a gente muy pobre de Las Rosas, a través de COSMOTEL.

Ya irán saliendo más trapitos al sol. Se reciben denuncias. Por lo pronto, dice Chemingo Meneses, habría que checar si no tuvo que ver el aún Director de Obras Públicas de Socoltenango en la derrota del tricolor en ese lugar. Puede ser, dice.

Lo cierto es que Chemingo Argüello deberá poner especial cuidado en la selección de quienes lo acompañarán durante los próximos tres años a administrar los recursos en Las Rosas. El pueblo necesita que se estiren los recursos, para eso se requiere honradez. Si la cabeza va a ser honrada, que lo sean también sus colaboradores.

Austeridad republicada en Chicomuselo

En el municipio de Chicomuselo el alcalde electo, Julio César Velásquez Calderón, ha comenzado con la difícil tarea de recibir demandas y más demandas, solicitudes de apoyo, de obras, beneficios. Esperan ansiosos su llegada a Palacio, desilusionados de su Romeo, y hasta el hartazgo de PRI, al que echaron a golpe de votos el pasado 7 de octubre.

El reto de Julio es hacer las cosas de forma distinta, mejor, obviamente.

Y no anda buscando fórmulas mágicas, cree simplemente que la honradez y la austeridad van a darle el suficiente espacio de maniobra para hacer una mejor administración.

La honradez le permitirá que los recursos municipales alcancen para más obras. Porque el gran problema es que la corrupción de los servidores públicos acaba con lo poco de recursos que llega del gobierno federal y estatal.

No hay dinero que alcance, suelen decir los alcaldes.

Y mucho menos alcanza si el edil en funciones, el tesorero y el Director de Obras Públicas se llevan todo, como ocurrió en Las Margaritas en el presente trienio, con el enriquecimiento grosero y grotesco de estos tres funcionarios.

Pero, entonces, no será suficiente que el alcalde sea honrado, sino que también lo sean sus dos piezas claves: los responsables de la tesorería y de la Dirección de Obras. Al parecer ya tiene los perfiles necesarios para esas funciones, dos tipos que han demostrado que no tienen ambición ni obsesión por el dinero, sino que coinciden con el alcalde electo en que esa será la principal vía: la honradez.

La otra será la austeridad.

Que el ayuntamiento gaste lo necesario, no en excesos ni lujos.

Bajar los salarios de los altos funcionarios municipales será el mecanismo. En eso anda.

La tarea de Julio César por ahora es esa: definir en qué áreas se ahorrarán recursos.

Ya desde la visita al ejido Pablo L. Sidar había prometido que su administración sería austera, responsable, pensando en el bien de todos.

Y anunció que como una medida de republicana austeridad no usaría el din

ero de los chicomuselenses para adquirir unidades de lujo para transportarse.

Ahora lo reitera: no sólo no comprará unidades de lujo para el alcalde. Agrega algo más: ni siquiera comprará ningún carro, ni siquiera austero.

Y lo que es más, utilizará sus propias unidades actuales, adquiridas con el sudor de su frente, para transportarse. Se trata de un Yeta azul modelo 2000 y una camioneta toyota modelo 87, en color amarillo.

Por si fuera poco, anunció que en dos ocasiones por semana se transportará de su casa al palacio municipal a pie, para ahorrar algo de combustible y saludar de cerca de la gente.

"No vivo muy lejos del centro, pero creo que me tardaré una hora o más para llegar a las que serán mis oficinas", dice.

Pues claro. Si ahora se le amontona la gente para pedirle su apoyo, y no lo dejan desayunar hasta muy tarde, cuando sea alcalde las peticiones serán más numerosas.

Ah, y anuncia que no llevará con él ni guardaespaldas ni cargamaletas. El viaje de su hogar a su centro de trabajo lo hará solo, bueno, rodeado de pueblo.

No hay comentarios.:

EXPRESATE, DEJA TUS COMENTARIOS, PARA MI ES IMPORTANTE TU OPINION