sábado, agosto 05, 2006

Día Internacional de los Hombres Víctimas de las Mujeres Iracundas y Emocionalmente Descompuestas



El Consejo Editorial de En Caliente decidió, por unanimidad de votos, elegir el día de hoy como el Día Internacional de los Hombres Víctimas de las Mujeres Iracundas y Emocionalmente Descompuestas.

Consideraciones:

Estimado compañero varón, considerando que:

Una mujer hermosa puede hacerte muy infeliz a pesar de lo bella; que una mujer inteligente también, aunque sea ambas cosas; que una mujer billetuda la misma cosa, aun siendo hermosa e inteligente....

Decreto este día como el Día Internacional de los Hombres Víctimas de las Mujeres Iracundas y Emocionalmente Descompuestas.

Ahí te va por qué.

Elegir mujer no es cualquier cosa. Y algún día nos toca hacerlo.

Me refiero a elegir una para toda la vida, o para mucho tiempo, pensando en tener tus hijos y una familia estable. A esa mujer me refiero.

Porque elegir mujer para menos tiempo jamás se le complica a nadie. Porque uno a cada ratito elige, toma y ya. A menos que seas casado, la esposa sea muy brava y tengas una secretaria chismosa, por supuesto.

Pero la cosa es elegir mujer para más tiempo, porque eso de para toda la vida muchas veces, las más, choca con una realidad irredenta.

Pero si vas a elegir para de una vez, o para más tiempo, o para toda la vida, como quieras llamarle, entonces piensa en estos consejos de viejo, y viejo sufrido jejeje.

1) Una mujer hermosa, aún hermosa, mucho muy hermosa, sensual, erótica, pornográfica, la que has poseído en tus sueños húmedos, te puede hacer infeliz. Muy infeliz. De veras. Aunque, obviamente, no es la regla. Pero puede darse.

La belleza física no es garantía de nada. Pudiera ser al contrario, que sea tan bella que a cada rato te asalte el temor de que ella, al ser así, siempre escuche piropos, propuestas indecorosas, galanteos de todos lados, y algún día el canto de las sirenas le gane y… pos te pondrán los cuernos y entonces, con estos temores, vivirás enfermizamente celoso. Sufrirás el “sospechosismo”. No tiene chiste. Pero conste que no es por eso que te puede hacer infeliz. No, eso viene líneas abajo.

2) Una mujer inteligente, aún bella e inteligente (aunque generalmente no se combinan ambas virtudes, o es bella o es inteligente, porque la bella siempre y sólo anda cuidando su belleza, mientras la inteligente, sabiendo que no puede hacer mayor cosa por su físico, decide compensar con inteligencia lo que no le heredó la naturaleza), también te puede hacer infeliz. Muy infeliz. De veras. Tampoco te vayas con la finta. Ten cuidado. Ni inteligente a secas, ni inteligente y bella, nada de eso es garantía de que no te hará infeliz. Tampoco es regla.

3) Entonces dirás, pues una que aunque no sea bella ni inteligente ni mucho menos las dos cosas bla bla bla, pero, eso sí, con lana. No. una mujer billetuda, o aún bella, inteligente y de muchos billetes también te puede hacer infeliz. Sencillamente la billetuda va a pretender mantener su pie sobre tu cerviz todo el tiempo. Querrá ponerte a su servicio. Serás la “Chacha”, o el “Chacho”. Será tu saltimbanqui. Serás su títere. Vale madre. No vale la pena. Ni bella, ni inteligente, ni billetuda, ni todas esas cualidades juntas son garantía de nada en una mujer para tu felicidad.

Estimado amigo.

Primero averigua si ya eres feliz, hoy, mañana y tu felicidad dura varios días y por lo tanto eres una persona con ciertos equilibrios: emocional, financiero, intelectual, de salud, etc.

Si ya lo eres entonces basta con asegurarse que tu pareja no va a venir a descomponer esos equilibrios que ahora tienes, las felicidades que vives.

Pero reitero que ninguna de las cualidades anteriores es garantía, no de que te hagan más feliz, sino de que por lo menos no demeriten tu felicidad actual.

Pero para entretenerte otro poco le quiero meter a este artículo algo de teoría. Dicen que los tres valores más importantes de la persona (por tanto de la mujer) son tres: beldad, verdad y bondad.

Bueno de la beldad (belleza) ya vimos que no, de la verdad (inteligente e informada, una académica) ya dimos cuenta que tampoco.

Pero de lo que no hemos hablado es de la bondad. Pudiera ser (no es aseveración) que la clave para que, al elegir mujer, no te cargue judas, sea fijarte que Ella sea Buena, esencialmente Buena.

No como aquel al que le dieron a escoger entre una que sabía ahorrar el dinero, otra que sabía invertirlo e incrementarlo y una más que sólo lo destinaba para apoyarlo a él, y de las tres eligió a “la más buena”, a la de buenas bubis y glúteos. No. No. Nos referimos a las que son buenas de corazón, generosas no en carnes (que no precisamente son cualidades que estén reñidas) sino para apoyar a los demás, y por tanto también al esposo, hijos, suegros, al desvalido, al indigente, etc. ¿Quedó claro eso de “ser buena”?

Sin embargo, una persona buena puede dejar de serlo también, y al suceder volver a amenazar lo poco o mucho feliz que seas, mi estimado.

Según yo a quien tienes que elegir es a una mujer que tenga equilibrio emocional, con que tenga medianamente cualquiera de las cualidades de arriba, pero que tenga equilibrio emocional, puede ayudarte a que lo feliz que hoy eres, no se pierda, no desaparezca, o inclusive aumente.

Porque a pesar de Ella ser, en el hipotético caso, muy hermosa, muy inteligente y muy buena, si entra a un proceso de descomposición emocional te puede gritar por cualquier cosa, lanzarte los platos de comida por el aire, celarte, vigilar hasta qué aire respiras, enviar a la secretaria convertida en CISEN, padecer y hacerte padecer “sospechosismo”, ofender a su suegra delante ti, maltratar a tus hijos frente a ti, chillar por cualquier tontería y, sencillamente, hacerte la vida imposible.

Pero, ya lo sé, vos simplemente elegirás a la más nalgona y chichona.

Así somos pues.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jajaja
Ta bueno esto.

EXPRESATE, DEJA TUS COMENTARIOS, PARA MI ES IMPORTANTE TU OPINION